The following two tabs change content below.
Daniel Diaz

Daniel Diaz

Alpinista, montañero, senderista, mi lugar se encuentra entre amplios valles, altas cimas, gélidos glaciares y frondosos bosques. Voy de cumbre en cumbre, si subes hasta la cima, puede que me encuentres por allí 😉 Nos vemos en las montañas y en Instagram¡ @danialpino

En el verano de 2.016, nos fuimos a Chamonix, para intentar subir el Mont Blanc. Tras esperar en el refugio Tette Rousse, que pasara la mega tormenta, decidimos bajar al valle. Nos fuimos al Monte Rosa, pasando por el tunel del Mont Blanc, desde Francia a Italia. Por el Valle de Aosta, tomamos camino del Monte Rosa con la idea de subir al Castor 4.228 m. 

Una vez en el refugio Quintino Sella a unos 3.600 m. nos comentó el guarda, que el paso al Lyskamm occidental 4.479 m, estaba en buen estado, por lo que decidimos subirlo, desde el collado de Felik, ya a 4.080 m.

En el video, detallo esa subida, desde el refugio al collado de Felik y paso por la Punta Felik. Desde allí, subimos por la afilada cresta nevada, para luego pasar la rimaya del glaciar y subir la pala oeste del Lyskamm. Una ruta de alpinismo bestial y que culmina a 4.479 m, con unas vistas a Suiza e Italia, alucinantes.

Desde allí vemos en su esplendor, todos los cuatromiles del Monte Rosa, el Balmenhorn, la Pirámide de Vincent, el refugio Margarita, punta Gnifetti, Punta Zumstein, Punta Parrot, el Corno Nero, etc.

Luego, volvimos sobre nuestros pasos, para llegar al collado de Felik de nuevo. Desde allí, fuimos a nuestro objetivo en un principio, la cima del Castor, otro paso de cresta nevada alucinante, desde el que divisar desde la cima, su hermano gemelo, el Pollux.

Las vistas desde allí hacia el Breithorn, Zermatt, el Matterhorn, el DOM, Weisshorn, Bishorn, en la zona de Suiza, quitaban el hipo. Todo ello, andando por la misma frontera entre Italia y Suiza.

Una ruta que nos hizo pasar por 3 cuatromiles y el paso más alto de los Alpes, entre paises. Nos llevó unas 8 horas de caminata, totalmente equipados con crampones, piolets, polainas, ropa técnica de alta montaña y muchas ganas de conocer esta parte del impresionante macizo del Monte Rosa.